domingo, 31 de julio de 2011

Dice la remera del toro

"PELEAR RESUELVE TODO"

martes, 12 de julio de 2011

(AH!)

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 7 de julio de 2011

Dice Bruce Wayne

"Twelve years and the ache is still fresh. Like a raw, angry nerv. This isn't about healing. I'm not looking for closure."

martes, 5 de julio de 2011

para lo pibe triste

Cada tanto alguna cosita en la vida se mueve, y te acordás de que estuviste solo todo este tiempo. Con alguien al lado, pero solo al fin. Por suerte están los amigos. No remedian la soledad, pero acompañan. Porque ellos también están solos. Con alguien al lado, pero solos al fin.

domingo, 3 de julio de 2011

La pelota de voley

Acostado en el asiento del micro, veía venir de nuevo la pelota de voley. Él, pobre, no tenía la destreza mental para verse respondiendo. Los pies clavados en el suelo, y la pelota picando siempre un poco más allá.
Sacudió la cabeza y abrió los ojos. Desde la ventanilla se intuía el paisaje llano, pasando a toda velocidad en la oscuridad. El zumbido del motor y del aire acondicionado se confundían en un único sonido constante. La sensación de viajar a través del tiempo y el espacio, suspendido. Como si adentro del micro las cosas sucedieran a otra velocidad.
Apoyó la cabeza contra la ventanilla y se abandonó a esa sensación. Otra vez, cerró los ojos. Una vez más, el saque desde la otra esquina del gimnasio. Separó las piernas, esta vez dispuesto a responder, a no dejarse amedrentar por la violencia de la pelota, como una trompada acercándose a su cara a toda velocidad. Si no podía dar el paso, entonces se arrojaría adelante. Dejaría claro para cualquiera que viera, que intentaba con todas sus fuerzas ser mejor. Se vio a sí mismo cayendo al suelo con los brazos estirados, las manos estrechándose con fuerza (sobre su regazo, los dedos se apretaron), y en el último momento, vio la pelota picando contra el piso y golpeando torpemente su cara.
De nuevo abrió los ojos y se acomodó en el asiento. Con la mirada clavada en el respaldo de adelante, vio venir la pelota. En su mente, bajó la mirada hacia sus piernas y ensayó el paso. Se obligó a adoptar una posición atlética, preparada.
Empujando con los pies contra el suelo del micro, se figuró el carácter, tratando de construir la actitud necesaria. Apretó la mandíbula, frunció el ceño. Sin saberlo, contuvo unos segundos el aire mientras llevaba de nuevo la mirada hacia arriba, hacia la pelota que ya casi estaba sobre él, esta vez demasiado cerca de su cara, demasiado lejos de sus brazos.
Sacudió la cabeza, exhaló, y se acomodó en el asiento. La pelota viene, se estira para alcanzarla, y pica en el piso justo un paso más allá. Sintió una excitación sexual, ganas de cogerse a todas las minas del micro. Apretó el orto. Escuchó de nuevo los insultos de los suyos, las gastadas desde el otro lado de la red.
Apretó los párpados y repitió la jugada. De nuevo la pelota viene y cae en el piso. Y viene y cae en el piso. Y no importa cuánto se estire, cuánto intente alcanzarla, la pelota siempre cae un paso más allá.