sábado, 31 de enero de 2015

El diente empezó a quejarse, no se sentía bien. Los piecitos, siempre calentitos en las encías, ahora le picaban. Quería salirse el diente, no aguantaba más. Pero sus raíces eran profundas, había estado ahí mucho tiempo.
Miró, el diente, y vio a sus compañeros amarillos, cariados, rotos. Desesperado trató de moverse, empezó a patalear, lo que produjo en su huésped  un terrible dolor. Por mucho que lloró, se quejó, y lo intentó, no pudo el diente mover sus piecitos ni un milímetro.

Del 31 de enero del 2015

Como un vértigo, una náusea. Algo que tendría que terminar rápido, pero recién empieza, y no va a terminar. Todo lo que va cambiando, provisoriamente pareciera, es definitivo. El techo se rompe y cae sobre nuestras cabezas. Quedamos atrapados en los escombros, confundidos, aturdidos, y rotos. Cada vez más rotos, eso seguro. A quedarse ahí tirado un rato, pareciera. Cuidando de otro que ni sabe que en un tiempo va a tener que empezar a correr antes de que se le caiga todo a él en la cabeza. Y no importa lo rápido que aprenda  a correr. Los escombros, tarde o temprano...

sábado, 24 de enero de 2015

2 semanas

miércoles, 21 de enero de 2015

we met one day in wet cement
where we glued our eyes shut
and pressed with our fists
and while the trees are shrinking now
they forgot their roots
and sloped in the ground
and while I'm picking out my favorite names
where our future is concerned
in the steady blur of the days
what brought us here, why we try to say
we face back all the way

now the cement's hardened in my chest
a world of wax
scraped in through text
and someone was calling just before I woke up
my broken record spits good and bad luck
and with my broken, pale black eyes
I still see white when the snow falls lightly
in the steady blur of the days
what brought us here, why we try to say
but we face back all the way
"Siempre hay que elegir"