sábado, 9 de abril de 2016

Julia a los 6 meses

Con sus seis meses Julia babea muchísimo. Mira el mundo con sus ojos enormes abiertísimos, se mete la mano en la boca, y mira fijo babeando y babeando. Cuando la tengo a upa, Julia comanda con su brazo. Estira que quiere tocar la cortina, y ahí voy para que toque la cortina. Estira para tocar al gato, y ahí vamos a tocar al gato.
Julia conoce el mundo con las manos, con los pies, y con la boca. Todo lo toca con las manos, con los pies, y con la boca, Así conoce mejor.
Ahora que se sienta sola, agarra los chiches, los agita, y grita. Agudo primero, más grave después. Frunce un poquito el ceño cuando grita. Antes o después del grito, el juguete va a parar a la boca.

Cuando come la papilla de manzana, pone primero cara de asco. Después pide más. Le da escalofríos, será por la acidez. Agarra la compotera, igual que a los juguetes, y la agita desparramando manzana por el piso del living. Estudia los pedacitos que caen en la mesita, concentrada. A veces les dedica un grito agudo, mirándolos fijo y babeando. Todo es babeando.

Si Julia me pidiera que me arranque el corazón y se lo diera, lo haría sin dudarlo. No se me ocurre un lugar más seguro para guardarlo antes de que deje de funcionar.